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Saturday, May 29, 2010

Las rabietas a la hora de comer

Por la Redacción de El Comercio, Perú / GDA

No es extraño que un niño no quiera comer. Existen pequeños que hacen problemas a la hora del almuerzo y la cena y los padres preocupados no saben qué hacer para que sus hijos abran la boca, mastiquen y pasen.

¿Quién no tiene una anécdota al respecto? Quizá con algún sobrino que se niega a comer, algún hijo que llora o patalea en la mesa, o usted mismo, cuando era pequeño y alimentaba la frustración de sus papás cerrando la boca firmemente.
La página venezolana analitica.com sugiere algunas posibles soluciones a este clásico problema.

Respiración profunda
En primer lugar, no se altere ni se preocupe de antemano. Si a su hijo le falta el apetito, lo que debe hacer es consultar con el pediatra para confirmar que esté bien nutrido y que la falta de ganas no sea síntoma de alguna enfermedad. Una vez descartado esto, quizá se trata de malos hábitos y costará un poco de tiempo solucionarlos.

Prevenir antes que lamentar
Muchas veces, que los chicos no coman es un “problema conductual de carácter progresivo”, es decir, empieza suave y empeora con el tiempo. Por ello, cuando el pequeño comience a comer alimentos sólidos, haga de las comidas momentos relajados y tranquilos.

Que se vea bonito
La comida debe ser atractiva para los niños y lo mejor que puede hacer es comer usted mismo lo que le ofrece a su hijo, que él lo vea disfrutar de esos alimentos.

Si hay alguna comida que el pequeño siempre rechace, no lo fuerce a aceptarlo. Sustitúyalo por otro con los mismos valores nutricionales, pero que tenga otra consistencia y sabor.

Siempre natural
Evite darles alimentos enriquecidos que venden en los supermercados (como cereal con miel, por ejemplo), ya que si no come los naturales, tampoco lo hará con los enriquecidos. Trate de mantener la comida de los niños lo más natural posible, tanto en la forma de estos como en su composición.

Así que ya sabe, no se altere porque será peor. Y recuerde que se trata de cambiar malos hábitos, así que tendrá que ser paciente y constante.

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Recuperado el 30 de mayo de 2010, de http://www.elnuevodia.com/rabietasalahoradecomer-712602.html
Foto de: http://www.flickr.com/photos/furtively/2389432963/


Saturday, May 08, 2010

Campamentos de Verano

Por: Aracelis Perez-Mayan
27 de abril de 2010


Ya avanza la primavera y pronto llegará el verano con su larga temporada de vacaciones escolares. Si eres de los padres que trabajan y no tienes la opción de dejar a tus hijos con sus abuelos u otros familiares, esta época del año puede ser complicada. ¿Has pensado en inscribir a los niños en un campamento?

Los campamentos de verano pueden ser muy beneficiosos para los pequeños y adolescentes, pues sus programas no solo les brindan entretenimiento, juegos y diversión, sino la posibilidad de ejercitarse en algún deporte, desarrollar sus actitudes artísticas y aprender a convivir con sus compañeros en un amnbiente extraescolar.

Si consideras esta opción, te damos algunos consejos útiles a la hora de elegir el que mejor se adapte a tus hijos y tu familia.

-Lo primero es hablar con tus hijos sobre sus preferencias y expectativas para el verano. De acuerdo con sus respuestas podrás buscar entre los programas de tu localidad los que más se ajusten a sus intereses.

-Visita las instalaciones del campamento antes de llenar la inscripción y verifica que el lugar cumpla con las normas y requerimientos de seguridad para albergar a niños.

-Verifica que las áreas de juego y los salones sean amplios y atractivos, y que mantengan la higiene adecuada. -Infórmate debidamente sobre el programa. Algunos campamentos ofrecen a los padres una sesión de orientación durante las cuales puedes hacer preguntas sobre las actividades, el personal, la administración, etc.

-Prefiere un campamento que ofrezca una nutrición adecuada, con varias meriendas y líquidos durante el día, para que los niños puedan alimentarse adecuadamente y reponer las energías en las calurosas jornadas veraniegas.

-Observa si los instructores son amables y pacientes con los niños, si responden a sus preguntas y estimulan su creatividad dando cabida a la innovación y la curiosidad.

-La relación numérica entre instructores y niños debe ser equilibrada, de forma que puedan atender las individualidades al igual que los intereses del grupo. Una relación de no más de 20 niños por instructor es la adecuada.

-Infórmate sobre los horarios y el itinerario del programa cuando salgan a paseos u otras actividades fuera del centro. Anota el teléfono del instructor y otro trabajador con el que te puedas comunicar para tener noticias de tus hijos.

-Asegúrate de que la entrada y salida de los niños quede registrada y de que tu hijo sólo sea entregado a ti o a personas con tu previa autorización.

-Y por último, ten referencias de primera mano preguntando a padres que hayan enviado a sus hijos al campamento en cuestión durante veranos anteriores.

Puede parecer engorroso, pero piensa que vale la pena el tiempo que dediques a elegir el campamento ideal para ellos.

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Recuperado el 8 de mayo de 2010, de http://espanol.mujer.yahoo.com/blog/Aracelis-Perez-Mayan/120/Campamentos-de-verano
Foto de: http://correcaminosdos.es/images/camp08.jpg