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Thursday, January 25, 2007

Tortitas de barro

Resumen del Artículo

Los científicos, filósofos, poetas y padres siempre han creído en la belleza y las bondades de la naturaleza. Sin embargo, la noción de jugar al aire libre se está perdiendo. Según estudios realizados en 1981, los niños pasaban un promedio de 100 minutos cada semana jugando al ire libre. En el estudio realizado en el 2002, ese tiempo se redujo a la mitad, apenas 50 minutos. Es una realidad la que vemos a diario, los niños desde pequeños poseen computadoras, televisores, “cd player” y los famosos juegos electrónicos. Pasan encerrados la mayoría del tiempo, y cuando salen a divertirse lo hacen en la noche en el cine y las reuniones con sus amiguitos de la escuela. Hay nuevos hallazgos que señalan los extraordinarios beneficios de jugar al aire libre, y estar en contacto con la naturaleza. El visualizar los colores que produce la naturaleza, te ayuda a diferenciar colores y a ampliar tu capacidad al observar objetos a distancia.
El aprendizaje comienza en los sentidos. Los expertos en desarrollo en la primera infancia concuerdan en que el mundo natural es la fuente principal de estimulación, un entorno que requiere el uso total de los sentidos. Además el sistema esquelético se fortalece y el cuerpo absorbe la vitamina D que necesita del sol. A los bebés y a los niños en edad preescolar les encanta jugar en la arena y el agua, y pueden pasar horas contemplando animales o plantas. Se recomienda que tenga en su jardín zonas de arena y agua llenas de equipo experimental para niños, como cubetas, alas y utensilios de cocina. Puede hacerle preguntas, para que observe colores , las pueda diferenciar. Los niños en edad escolar proyectan pensamientos de alto nivel cuando clasifican lo que ven y hacen inferencias de sus investigaciones. Recuerda el mundo está en nuestras manos lo único que hay que hacer es salir a explorarlo.

Reacción

En este artículo llama la atención la realidad de los argumentos cuando se explora el campo de la niñez. En la actualidad los padres comparten muy pocos con los hijos y mucho menos en actividades al aire libre. Aveces vemos padres que solo salen los fines de semana a los centro comerciales, y cómo los niños les encanta salir a jugar en las máquinas electrónicas e ir al cine, los padres piensan que esa es la mejor diversión que pueden tener. Algunos padres le compran películas de muñecos para que el niño se entretenga y se quede tranquilo. Es importante crear un balance en la infancia de un niño, debemos hacer que explore en la naturaleza y que utilize su imaginación a la hora de jugar. Debemos ayudarlos a que su educación sea completa: intelectual y física. Los niños deben realizar ejercicios como correr, brincar, saltar, gritar, columpiarse y divertirse con otros juegos al aire libre. Eso es muy importante para una buena condición de salud, tanto física cómo mental. El niño debe usar todos los sentidos desde temprana edad, para que su organismo cerebral se expanda. Por eso como educador primario debemos pensar que lo importante que es llevar a cabo una clase con la teoría unida con la práctica. Por ejemplo si damos una clase de ciencia dónde hablamos de las hojas de las plantas, debemos enseñarle dibujos, transparencias, pero también debemos sacarlos al patio y mostrarle las plantas que nos rodean. De esa forma el niño capta mejor la enseñanza y valora más la clase. Son muchos detalles, colores y diferentes objetos que el niño puede observar y palpar si le brindamos la oportunidad de que tenga un contacto con la naturaleza. Por eso debemos aportar para que los niños puedan ver el mundo de dos ángulos diferentes.

Referencia: Vélez, A. (2006). Artículo I: Tortitas de barro. [Trabajo no editado presentado en curso Ed.207]. PUCPR: Puerto Rico.

Sunday, January 21, 2007

El reflujo en los infantes (Artículo)

Por Jaime R. Rosado / Especial El Nuevo Día

Probablemente el reflujo gastroesofageal es la condición más prevaleciente en el infante después del catarro común. Se ha sugerido que hasta el 90% de ellos padece de reflujo excesivo.
Es importante notar que los niños, tanto como los adultos, tienen cortos episodios de reflujo, en especial después de las comidas, algo que se considera normal.
Se piensa que el mecanismo de reflujo excesivo en el infante es debido a la combinación de la relajación intermitente del esfínter esofageal inferior (el cual sirve de barrera principal para impedir el movimiento retrógrado de contenido gástrico), con problemas de dismotilidad e inflamación del esófago o “esofagitis”.
Intervención
Las indicaciones absolutas para la intervención médica son tres:
•Cuando ocurre un crecimiento retardado (“failure tothrive”) o que el niño no crece, ya que vomita más de lo que retiene.
•Cuando existen complicaciones del esófago.
•Cuando hay complicaciones de la vía aérea, ya sean episodios de ahogo, irritación crónica de la vía alta o hasta pulmonía de aspiración.
No todos los niños presentan buches obvios o episodios de vómito. Pueden manifestar reflujo silencioso, en el cual el contenido gástrico alcanza el esófago, pero no es expulsado, aunque hace contacto con las paredes del mismo.
El esófago no tiene la capacidad de manejar el ácido que tiene el estómago, por lo que puede inflamarse o desarrollar esofagitis.
La esofagitis crónica puede causar sangrado, formación de estrecheces y hasta cáncer del esófago.
Las buenas noticias son que el 50 y 60% de los infantes que padecen de reflujo excesivo mejoran como a los seis meses de vida. Esto porque hay aumento en el tono general, el niño se posiciona más vertical y se introducen más sólidos a la dieta. Al año, mejora sobre el 90%.
Los tratamientos pueden ser tan simples como maniobras antirreflujo.
Éstas incluyen comidas más pequeñas pero más frecuentes, alimentar al niño en una posición de 45 grados, interrumpir las comidas para ayudar a la eructación o acostar al niño del lado derecho con la cabeza elevada.
A veces se espesa la fórmula con cereal. Sólo en la minoría de los casos se requiere tratamiento con medicinas como antiácidos, para prevenir o tratar la esofagitis o, en ocasiones, agentes antirreflujos.
“Tratar o no tratar”, ésa es la pregunta. Es importante hacer un historial bien detallado de los hábitos alimentarios, en especial del tamaño de las comidas, el tipo de comidas y hasta la técnica de alimentar al niño.
Tragado difícil o doloroso, irritabilidad o molestia excesiva, salivación exagerada o aumento de los vómitos pueden sugerir algún grado de esofagitis.
Por lo general, con un buen historial, un examen físico o, en casos necesarios, laboratorios y placas se pueden descartar otras causas más severas de vómito frecuente en el infante.
El autor es gastroenterólogo pediátrico, con práctica privada en la Torre Médica Auxilio Mutuo.

Tomado de: http://www.endi.com/noticia/bienestar/vida_y_estilo/reflujo_en_los_infantes/143076

Friday, January 19, 2007

"Esto es míoooo..." (Artículo)

No es raro que una vez que un pequeño o una pequeña logran articular algunas palabras al llegar a los dos años, decida que él o ella es el centro del universo y que todo lo que le rodea, incluidas las personas, son de su propiedad exclusiva.
Los expertos creen que los niños tratan de ejercitar cierto control sobre un mundo turbulento que les rodea.
El uso de los conceptos "yo"/"mío" son una señal de que el niño o la niña está empezando a comprender los conceptos de lo propio y lo ajeno.
Es el anticipo a la etapa en que estará listo para aprender a respetar turnos y compartir.
A los dos años, los niños suelen pensar que todo gira alrededor de ellos y que son los directores de orquesta de su hogar e incluso fuera de éste. Se muestran egoístas, no han aprendido aún a compartir sus cosas ni están dispuestos a que ningún niño o adulto deje de hacer lo que ellos demandan.
Los padres no saben qué pensar, sienten gran frustración porque aquel angelito o aquella princesita dulce de hace pocos meses se ha convertido en dictador/a a tiempo completo. Además de creer que todo debe hacerse según su voluntad, está convencido/a de que todo es suyo. ¿Cómo manejar la situación?
La realidad es que los pequeños viven convencidos de que así son las cosas y eso es una señal sana de que están empezando a darse cuenta de su individualidad, de que ya no son parte de mamá o papá. Se convierten en un ser por separado y es por eso que, en el segundo año de su vida, los niños son absolutamente egoístas, según lo manifiestan los especialistas. No se trata de una actitud arrogante o manipuladora a propósito, sino que es parte del desarrollo emocional normal de la infancia.
No significa esto que los padres deban darse por vencidos, más bien es el momento ideal para empezar a establecer ciertos límites y para que el niño o la niña aprenda que no siempre puede salirse con la suya. Habrá que explicarle que si bien los padres están allí para cuidarlo y atender sus necesidades, no siempre podrán darle total y absoluta atención. Los adultos debemos comprender y tener expectativas realistas sobre el comportamiento de los pequeños y no hacer demandas imposibles de cumplir.

Referencia: Tomado el día 19 enero 2007 de la página electrónica http://www.endi.com/noticia/familia/vida_y_estilo/¡esto_es_miooo...!/146359 [El comercio/Ecuador/GDA].

Wednesday, January 17, 2007

Mi acróstico (Actividad)

Materiales:

Revistas y periódicos
Tijeras
Pega
Lápiz o crayolas
Papel

Procedimiento

1. Recorte las letras del nombre de su hijo de las revistas o periódicos. Deje que su hijo le ayude en la tarea.
2. Pégalas en forma vertical en una hoja de papel.
3. Escriba un adjetivo que describa a su hijo al lado de cada una de las letras del nombre.
4. Devuelva el trabajo final al centro preescolar.

Ejemplo:
R isueño
A admirable
U nico
L indo

Saturday, January 13, 2007

La aceptación del fracaso (artículo)

Cuando jugamos con nuestros hijos pequeños solemos dejarles ganar. Lógico, porque si abusáramos de nuestra superioridad, ellos perderían siempre y no entenderían el juego. Pero una cosa es dejar que nos ganen de vez en cuando y otra es hacerlo por sistema, para ahorrarles el disgusto de perder. Así, sin darnos cuenta, como a nosotros no nos importa que nos ganen, ignoramos la figura del perdedor y los niños no reparan ni por unos instantes en que siempre que ellos ganan, hay otros que pierden.
Experiencia propia
Organiza con tu hijo una sesión de vídeos de cuando era más pequeño para que se dé cuenta de cómo ha mejorado sus destrezas.
Además de pasar un buen rato con él, esto servirá para demostrar cuál es la forma natural de aprender y que el esfuerzo y la ilusión es lo importante para superarse en la vida... y en el juego.
Una lección para la vida
Hay otro aspecto negativo de dejar que nuestro hijo nos gane siempre, y es que estas victorias continuas conectan con su sentimiento egocéntrico de que el mundo gira en torno a él, lo cual hace que le resulte aún más doloroso y desconcertante que, en ocasiones, haya otros que le superen en ciertas actividades. Además, al no perder nunca, se crea una imagen ficticia de sí mismo que le aleja de su yo real, lo que tampoco le beneficia en absoluto.
Como ves, aunque tu intención sea buena, dejar que tu hijo te gane siempre es un error que debes corregir. Para que el pequeño aprenda a disfrutar más de la vida, a superar las pequeñas frustraciones cotidianas y a entablar buenas relaciones con los demás, es importante que le ayudes a aceptar con naturalidad que en el juego unos ganan y otros pierden, y que no pasa nada por ello.
Lo ideal es que el niño disfrute de la actividad particular sin que el resultado final influya demasiado en su ánimo. Para transmitirle esta idea y ayudarle a hacerla suya, debes seguir estas pautas:
• En lugar de dejarle ganar, es mejor que adaptes las dificultades del juego a su nivel, para que así pueda venceros, de verdad, alguna vez.
• Procura aceptar la victoria y la derrota de un modo natural, sin mostraros muy alegres ni demasiado tristes según hayan ganado o perdido. Así le harás ver que lo importante es participar y pasar un buen rato, no ganar o perder.
• Explícale que la derrota no es un fracaso, sino una buena lección para saber cómo superarse.
Potenciar su autoestima
Que tu hijo muestre tanto empeño en ganar denota que tiene amor propio, ilusión por mejorar y un enorme afán de superación, lo que es muy positivo para él. Sin embargo, su deseo de ser el número uno en todo le puede llevar a no disfrutar de las cosas, a exigirse demasiado y a no tolerar las frustraciones.
Para mitigar estas consecuencias negativas de su forma de ser, debes reforzar su autoestima y valorar siempre el esfuerzo que hace, más que el resultado que obtiene. Para ello...
• Ríete tanto de tus meteduras de pata como de las suyas.
• Evita transmitirle un afán agobiante de perfeccionismo, sé menos crítica y dale frecuentes muestras de cariño.
• Bríndale oportunidades de relacionarse con otros niños y no intervengas en sus juegos: la práctica es la manera más natural de comprobar que unas veces se gana y otras se pierde.
• Cuando pierda, anímale con frases como: “¡Emilio ha sido el más rápido, pero cuánto se han reído todos!”.
Estas medidas le llevarán a bajar su listón de exigencia, le descargarán de la responsabilidad de querer ser perfecto, le ayudarán a relajarse y a disfrutar más de los juegos... Y todo ello le convertirá en un niño más feliz.
Si le da una rabieta...
Si aflora una rabieta cuando le ganan, además de tener mucha paciencia con él y de aceptar su mala reacción, por mucho que te moleste...
No sobrevalores su enojo
Si lo haces, aprenderá que a base de enfadarse puede manejarte a su capricho.
No te enfogones
Romperás el encanto del juego, la magia y la ilusión del momento, lo que es una pena.
No dejen de jugar con él
Si lo hacen, nunca aprenderá a perder y esto puede causarle problemas en sus relaciones.

Referencia: Alvarez, I. (2006). Que acepte que perdió. El País. Recuperado el 13 enero 2007 de www.endi.com/noticia/familia/vida_y_estilo/que_acepte_que_perdio/142366

Friday, January 12, 2007

Mi Nombre es Especial (Actividad)

Tema: Puedo Practicar Escribir Mi Nombre

Esta actividad educativa ayuda al niño a reconocer y a practicar su primer nombre. Esto es un primer paso muy importante para ayudar al niño a ser independiente y tener amor propio positivo. También es una forma positiva de entusiasmarlos para aprender las letras y los primeros pasos de la escritura. En esta actividad los niños van a aprender a reconocer su primer nombre escrito, a practicarlo y saber que su nombre y él mismo es muy especial. Algunas ideas para discutir durante la actividad:
1. A los niños les gusta saber el origen de su nombre y qué significa. Si usted tiene o puede obtener esta información puede incluir esto en la actividad.
2. Hable de uno o dos personajes históricos que hayan hecho cosas positivas con el mismo primer nombre.

Instrucciones:
* Cree una página de trabajo para su hijo.
* Haga una demostración primero para que el niño observe como se escribe el nombre. Anime al niño a practicar su nombre y dígale que su nombre es muy especial.
* Puede también pegar una fotografía del niño en la parte superior o inferior para hacer la página más especial y única.
* Puede hacer esta actividad regularmente usando la página para mantener al niño ocupado mientras usted esta en la cocina y el niño espera por su desayuno, almuerzo o cena.

Referencia: Tomado de www.primeraescuela.com

Tuesday, January 09, 2007

Jugando una hora con mi hijo

Es importante que los padres y los hijos pasen tiempo juntos. De esta manera se crean lazos más fuertes mientras se divierten. A tales efectos - con el objetivo de desarrollar las destrezas necesarias para la transición a la educación formal - al menos se debería tomar una hora del día para trabajar juntos. A continuación las cuatro áreas esenciales que podría trabajar con su hijo:

  • Lenguaje: mediante la lectura de cuentos (15 minutos)
  • Cognitivo: mediante la representación de objetos (15 minutos)
  • Movimiento: mediante la utilización del cuerpo (15 minutos)
  • Manipulativos: mediante la utilización de las manos (15 minutos)

Las cuatro áreas se trabajarán para un total de una hora diaria. Pero, para que funcione este enfoque y se obtengan los resultados positivos que creen hábitos en sus hijos se deben tomar las siguientes recomendaciones:

  • Cree en su hogar un área de estudios para su hijo que tenga una diversidad de materiales. Que tenga buena iluminación y ventilación. Utilice siempre el mismo lugar.
  • Realice las ctividades siempre a la misma hora del día. No antes ni después. Realice las actividades los siete días de la semana. Esto ayudará a crear rutinas estables.