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Saturday, September 26, 2009

La recomendación de acostar a los bebés boca arriba puede causar una deformación del cráneo

Washington, 24 sep (EFE).- La recomendación de acostar a los bebés boca arriba cuando duermen ha reducido las muertes infantiles repentinas, pero ha llevado a un incremento en el número de bebés con una deformación craneal, según un artículo que publica hoy la revista Journal of Craniofacial Surgery.
Los bebés que presentan plagiocefalia deformativa tienen un riesgo más alto de presentar anormalidades del oído medio vinculadas con infecciones del oído, señala el artículo.
El síndrome de muerte infantil súbita, o "muerte en la cuna" es responsable de aproximadamente 0,5 muertes por cada 1.000 nacimientos vivos en Estados Unidos. Pero la incidencia ha disminuido en años recientes de 4.895 casos en 1992 a 2.247 en 2004, el último año del cual se tienen datos seguros.
En el mismo período la mención del síndrome como causa de muerte de infantes de menos de un mes bajó del 80 al 55 por ciento.
Una de las recomendaciones más comunes a padres y madres para evitar ese tipo de muertes es que no pongan a los bebés a dormir boca abajo.
La preocupación de los investigadores en el Centro Médico de la Universidad Wake Forest, de Carolina del Norte, es ahora porque muchos bebés que pasan horas en la cuna boca arriba sufran una deformación del cráneo con impacto potencial en el sentido de oído.
Los niños con plagiofefalia deformativa tienen un achatamiento de la parte de atrás de la cabeza que va de moderado a grave. El cráneo todavía blando de los bebés responde a la presión cuando permanecen por períodos prolongados en la misma posición.
El artículo señaló que para la mayoría de los infantes con este problema el tratamiento consiste en un casco o una banda que moldea, suavemente, el cráneo en una forma más normal.
Los investigadores preguntaron a las familias de 1.259 niños con plagiocefalia deformativa acerca de la historia de infecciones del oído en sus niños.
Casi exactamente la mitad de los niños había tenido, por lo menos, una infección antes de cumplir un año de edad, una tasa similar a la de la población normal. La tasa fue levemente más alta para los niños con plagiocefalia más grave, el 54 por ciento comparado con 49 por ciento para los que tenían una deformación más leve.
En 124 niños los investigadores llevaron a cabo una timpanograma, una prueba que mide las presiones dentro del oído medio. Ciertas pautas de timpanograma sugieren la presencia de otitis media.
Los resultados mostraron "una tendencia marcada" de relación entre las anormalidades relacionadas con la otitis media y la gravedad de la plagiocefalia, señaló el artículo.

Referencia
Recuperado el 26 de septiembre de 2009, de http://espanol.news.yahoo.com/s/24092009/54/n-usa-recomendacion-acostar-bebes-boca-causar.html

Friday, September 18, 2009

El "plomo" en los niños

BBC Mundo / -
La exposición al plomo en el medio ambiente está perjudicando el desarrollo intelectual y emocional de los niños, afirma una nueva investigación.
El estudio publicado en Archives of Diseases in Childhood señala que los efectos tóxicos del plomo en el sistema nervioso central “son obvios” incluso debajo de los “niveles seguros” de plomo en la sangre. Los investigadores recomiendan que los límites de seguridad sean reducidos en 50%.
Por ley, el plomo ha sido retirado de la gasolina en la mayoría de los países del mundo, pero todavía se encuentra ampliamente propagado en el medio ambiente y en artículos de uso doméstico.
El estudio, llevado a cabo en el Centro para la Salud del Niño y el Adolescente de la Universidad de Bristol en Inglaterra, intentaba analizar si había algún efecto en la conducta y el desarrollo de los niños que tenían niveles de plomo justo debajo de los “seguros” 10 mcg/dl (microgramos por decilitro) o la décima parte de un litro de sangre.
Los científicos tomaron muestras de 582 niños de 30 meses de edad. Descubrieron que 27% tenían niveles sobre los 5 mcg/dl. Luego, siguieron el desarrollo de estos niños tomando registros a intervalos regulares y analizando su rendimiento académico y patrones de conducta a los siete y ocho años.
Después de tomar en cuenta factores que podrían influir en los resultados, los investigadores descubrieron que los niveles de plomo en la sangre que los niños tenían a los 30 meses mostraban una asociación importante con el logro educacional, la conducta y los grados de hiperactividad cinco años más tarde.
Los niños que tenían niveles de hasta 5 mcg/dl no mostraron efectos obvios.
Pero los que tenían niveles de entre 5 y 10 mcg/dl obtuvieron puntuaciones significativamente más bajas en lectura (49%) y en escritura (51%).
Los niños que tenían niveles mayores de 10 mcg/dl tenían tres veces más posibilidades de mostrar patrones de conducta antisocial y ser hiperactivos que los niños con los niveles más bajos de plomo en la sangre.
Los efectos de la toxicidad de plomo en los niños fueron descritos por primera vez en 1892 en Australia. Desde entonces, los niveles aceptables de plomo en la sangre han disminuido.
En 1991, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, bajaron los niveles aceptados a 10 mcg/dl.
La Organización Mundial de la Salud cree que en todo el mundo la mitad de los niños menores de cinco años que viven en zonas urbanas tienen niveles que exceden este límite.
El profesor Alan Emond, quien dirigió el actual estudio, afirma que un 30% de los niños estudiados mostraban efectos adversos a pesar de que tenían niveles de sólo la mitad del límite “seguro”.
“El plomo en el organismo es uno de muchos factores que tienen un impacto en la educación”, explicó el investigador. “Estos resultados ponen de manifiesto la importancia de los factores medioambientales en el desarrollo y los pediatras deberían analizar más el plomo en la sangre de los niños con problemas de comportamiento”.
Las principales fuentes de plomo en el hogar son la pintura, el polvo, las tuberías de agua, la tierra, la pintura en los juguetes, las cuentas de collares y las luces que se usan en Navidad.

Recuperado de http://www.elnuevodia.com/hastalosnivelessegurosdeplomosondaninos-616421.html

Maneja los temores de los niños

Por El Mercurio /Chile / GDA

El control de la imaginación es central entre los recursos con que los niños deben aprender para manejar sus miedos.
Los miedos son una reacción normal frente a una situación que se percibe como peligrosa y, por lo tanto, en una justa proporción son normales y, más aún, deseables. Un niño que no tiene miedo frente a lugares o hechos que lo justifican puede exponerse a graves peligros. El miedo es una alarma que avisa y pone en movimiento mecanismos de defensa que funcionan en situaciones potencialmente dañinas. En este sentido, el miedo, como señal de alarma, es básico para la supervivencia.
Sin embargo, en algunos niños hay excesos de temores. Ellos parecen tener un sistema de alarma sobreactivado y mal regulado.
Experimentan miedos intensos injustificados con una frecuencia excesiva y en situaciones en que no corren peligro alguno.
Por ejemplo, María de la Luz, a sus diez años, tiene miedo a la oscuridad a pesar de que sus padres estén en la pieza de al lado. Si la dejan sola, se imagina que necesariamente van a venir ladrones e interpreta cualquier ruido como una amenaza.
El miedo de estos niños es un miedo a lo que imaginan, más que a hechos reales. En situaciones percibidas como difíciles, tienden a agrandar el peligro, al tiempo que minimizan o más bien ni siquiera visualizan los recursos que tienen para defenderse.
Si bien la presencia de los adultos tranquiliza y disminuye el miedo de los niños, de alguna manera quedan convencidos de que no les pasó nada porque estaban sus padres.
Enseñarles a los niños poco a poco a enfrentar sus miedos y ganarles la batalla y a confiar en los recursos que tienen para hacerles frente requiere paciencia y serenidad de los padres.
El control de la imaginación juega un papel central entre los recursos internos que los niños deben aprender para manejar sus miedos. En la medida en que ellos logren dominar o mandar sobre sus miedos y aprendan a poblar su fantasía con personajes positivos y protectores, avanzarán en la no fácil tarea de no dejarse invadir por miedos irracionales, que pueden llevarlos a reacciones ansiosas.

Recuperado de http://www.elnuevodia.com/manejalostemoresdelosninos-616592.html

Saturday, September 05, 2009

El ABC de las EMOCIONES

Por: Camile Roldán Sotos

Utiliza estas sugerencias de los profesionales para enseñar a tus chicos a identificar, entender, expresar y manejar lo que sienten

En diferentes confines, desde Irlanda hasta Nueva York, los hacedores de política pública en educación parecen estar llegando a la misma conclusión: estudiantes emocionalmente saludables tienen más oportunidades de progresar académicamente, y claro, ser más felices.Por eso no es casualidad que las iniciativas para promover en los niños la capacidad de entender y manejar sus sentimientos se esté tomando cada vez más en serio.En Irlanda, la reforma educativa implantada hace varios años en el sistema público estuvo acompañada de un protocolo para educar a los estudiantes en destrezas socio emocionales.¿La meta?: que los niños aprendan a identificar sus emociones, puedan expresarlas de manera clara y sean capaces de manejarlas.

En Illinois, se implantó un protocolo sobre éstas capacidades por niveles y los maestros son evaluados en su dominio sobre el mismo. Algo similar está por convertirse en realidad en otros estados como Filadelfia, Nueva York, Florida y California.“Las investigaciones hoy demuestran claramente que si incluimos destrezas sociales en el proceso de aprendizaje tendremos mejores resultados en la adquisición de conocimiento de los estudiantes”, afirma Gladys Hernández, sicóloga social comunitaria asesora de la Fundación Chana y Samuel Levis.

Estudios realizados en Irlanda para evaluar el impacto de su programa revelaron que, de entrada, el 23% de los estudiantes aumentaron el aprovechamiento en las materias básicas y el 11% incrementó la puntuación en las pruebas estandarizadas.Hernández sostiene que otra motivación para trabajar con el manejo de emociones es enfrentar problemáticas como la violencia y el acoso, que vienen repitiéndose en las sociedades durante tanto tiempo, a pesar de las iniciativas específicas para erradicarlas.

La responsabilidad de inculcar en los pequeños el conocimiento y control de sus emociones comienza prácticamente desde la cuna y es responsabilidad tanto de padres como de maestros, precisa Hernández.A veces se piensa que los niños aprenderán a ser conscientes de sus emociones naturalmente a través de la vida, pero esta es una realidad a medias.

Un niño que no desarrolle la capacidad de introspección para identificar sus emociones y aprenda el vocabulario para comunicarlas efectivamente se convertirá, muy probablemente, en un adulto incapaz de manejar sentimientos de ira, frustración o incluso alegría.“No podemos dar por sentado que los niños y niñas van a asumir cómo comportarse. Eso se enseña con modelaje”, apunta. Hernández establece que aunque no existe una receta mágica para enseñar éstas destrezas, sí hay métodos y sugerencias generales que logran resultados.En las próximas páginas te ofrecemos ideas elaboradas por profesionales de la conducta humana que puedes desarrollar en el salón de clases o en el hogar, a manera de juego e integrando diferentes materias.

Estas actividades sugeridas por Nereida J. Rodríguez, consultora educativa del Proyecto Metamorfosis Escolar de la Fundación Chana y Samuel Levis promueven el desarrollo de competencias emocionales y sociales. Las edades sugeridas son una referencia, pero las actividades pueden modificarse de acuerdo a las destrezas e intereses de los niños.

1. Socio-emocional: Crear autorretrato de los miembros de la familia. Dialogar, enmarcar y colocar en una pared del hogar. Destrezas que se desarrollan: escribir, crear, dibujar Edad: 2 a 10 años
2. Toma de decisiones responsable: Conversar acerca de los deberes que se deben realizar en el hogar. Escribir e ilustrar en una hoja de papel cada uno de ellos. Tomar decisiones de quién debe asumir responsabilidad de cada trabajo. Dialogar una vez a la semana del cumplimiento de los mismos.Destrezas: hablar en oraciones completas, escuchar, integrar palabras al vocabulario, escribir, dibujar, proponer alternativas. Edades 3 a 12 años.
3. Relaciones interpersonales: Dedicar una noche durante la semana a realizar juegos de mesa y juegos activos. Destrezas: estirar, manipular, agarrar. Todas las edades.
4. Relaciones interpersonales (identificación de emociones): Preparar dominós con tarjetas. En cada tarjeta y espacio del dominó puede haber rostros que representen gestos relacionados a los sentimientos. Jugar en familia el juego. Destrezas: dibujar, esperar el turno, interpretar, compartir. Edades 4 a 12 años.
5. Sensibilidad social (empatía): Selecciona del periódico fotografías y palabras que representen situaciones positivas que se viven en el país. Dialoguen y expresen las razones por las que fueron seleccionadas. Destrezas: leer, clasificar, conversar, conocer eventos del país. Edades 6 a 12 años.
6. Autoconocimiento (identificación de emociones): Preparen recetas de cocina en familia. Pueden hacer emparedados y galletas decoradas con gestos que signifiquen emociones (alegre, triste, enfadado, entre otros). Destrezas : contar, clasificar, crear, dialogar. Todas las edades.
7. Toma de decisiones responsable: Leer las críticas de las posibles películas en cartelera. Conversar sobre gustos y preferencias y decidir si ir a verla o no. Destrezas: leer, escuchar, indagar, enjuiciar, conversar. Edades 10 a 12 años.
8. Identificación de emociones (manejo de conflictos): Luego del cine, conversen acerca de lo que vieron en la película y categorizen en elementos o escenas que les gustaría hacer y cuáles están fuera de la realidad. Propongan maneras alternas de resolver conflictos presentados en la película: ¿cómo lo habrías hecho tú? Destrezas: establecer semejanzas y diferencias entre lo real e imaginario, categorizar, expresar ideas, conversar. Edades 4 a 12 años.
9. Relaciones interpersonales (autoconocimiento): Preparar un árbol genealógico. Conversar acerca de las semejanzas y diferencias. Destrezas: crear, investigar, establecer semejanzas y diferencias. Todas las edades.
10. Autoconocimiento: Investigar la historia de los miembros de la familia. Presentar información frente a la familia. Destrezas: leer, buscar datos, entrevistar. Edades 3 a 12 años.
11. Autocontrol (expresión de emociones, empatía): Utilicen papeles pequeños para dejarse mensajes en la noche y así cada miembro de la familia lo lea en la mañana. Destrezas: escribir, leer, compartir. Edades 8 a 12 años.
12. Toma de decisiones (sensibilidad social, manejo de conflictos, empatía): Planteen situaciones para solucionar problemas. Cada miembro de la familia puede escribir el problema, las alternativas, y la acción que realizarán. Una vez todos hayan realizado el ejercicio conversen y elaboren un plan de acción. Destrezas: leer, escribir, analizar. Edades 10 a 12 años.

Referencia: Roldán Soto, Camile. (2009). Recuperado 4 de agosto de 2009, de www.elnuevodia.com/elabcdelasemociones-611510.html