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Wednesday, June 06, 2007

Haciendo a un lado el aburrimiento en el verano

Para los padres de niños con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, el verano es una espada de dos filos. La escuela y todas sus trappings para los niños con TDAH- está cerrada. Ahora los padres enfrentan con la tarea de tratar de rellenar todo el tiempo libre.
“Estoy aburrido” es una frase que todos los niños dirán en algún momento durante el verano. Esta sensación de aburrimiento puede llegar en semanas o incluso días después de que empezaron las vacaciones.
Los niños con TDA o TDAH tienden a aburrirse más fácilmente y necesitan actividades altamente estimulantes. Si estas necesidades no se atienden, su impulsividad y altos niveles de energía pueden llevarlo a meterse en problemas. Los niños que toman un descanso del medicamento sin utilizar ningún otro tratamiento alternativo son especialmente propensos a que los altos niveles de energía los lleven a meterse en problemas.
Con una cuidadosa planeación y poniendo atención a las altas necesidades de estimulación que requieren los niños con TDA, los padres pueden incorporar experiencias enriquecedoras y educacionales para mantener la mente de los niños ocupada, y sus manos fuera de problemas.
Los campamentos de verano para niños con TDAH, o realizar días de campo en la localidad, escuela de verano para niños con TDAH, enfocan la diversión al aprendizaje durante los meses de verano y las actividades familiares planeadas son algunas de las opciones para mantener a los niños entretenidos durante todo el verano.
La estructura es muy importante para los niños con TDA y TDAH, y los meses de verano se caracterizan por no tener estructura. Aunque no se requiere que se mantenga la rigidez de los meses de escuela, se debe pensar en una estructura que funcione para las vacaciones, la cual es muy útil para los niños con TDAH.
Muchos padres encuentran que los calendarios de actividades del verano y las actividades planeadas son muy útiles. Los mejores planes para el verano son aquellos que tienen un balance entre el tiempo estructurado y el tiempo libre.

Campamentos de Verano para niños con TDAH.
La experiencia del campamento – desde un día de deportes en el campo hasta el campamento que dura un mes- es parte de las experiencias que todos vivimos en la infancia. Aunque el TDAH complica la experiencia del campamento, hay una variedad de opciones de campamento disponibles.
Los campamentos de verano para niños con TDAH están especialmente dirigidos a los niños que tienen el trastorno. El campamento les ofrece tratamiento especializado a los niños con TDAH y típicamente incorporan las intervenciones conductuales y el entrenamiento en habilidades sociales dentro de las actividades del campamento. La mayoría de este tipo de campamentos son residenciales y varían en tiempo de duración, desde una semana hasta un mes.
En todo Estados unidos hay una gran variedad de campamentos de TDAH. La Asociación “Learning Disabilities Association of America” tiene un directorio de todos los campamentos residenciales para niños con TDAH. Cuando busques campamentos de verano, investiga la filosofía del campamento respecto a la estructura y disciplina y el currículo de quienes trabajan con los niños en el campamento.
Los campamentos de verano para niños con TDAH, no son para todos. Los costos pueden ser prohibitivos para muchas familias y también puede ser que los niños simplemente no puedan manejar bien los cambios.
Los campamentos locales de un día son una buena opción para los niños pequeños que todavía no están listos para pasar la noche o participar en campamentos más largos. Si tu hijo ya está acostumbrado a los campamentos de un día, puede ser el tiempo de intentarlo con un campamento de 3 a 5 días.
Las iglesias, parques locales, clubes de atletismo, Boys y Girls Scouts, y la YMCA, con frecuencia ofrecen campamentos de verano. Los campamentos pueden variar en temas, desde lo académico, deportivo, tecnológico, y algunas otras áreas especializadas.
Cuando consideres la opción del campamento, incluye a tu hijo en el proceso de toma de decisión. El permitirle participar en la decisión de dónde gastará parte de su tiempo en el verano, puede ayudar a tener una mejor actitud en el campamento. También puede ayudar a coordinar el tiempo de campamento con algún amigo o algún hermano mayor si el niño con TDAH es tímido y no sale fácilmente.

Escuela de Verano
Aunque a los niños con TDA posiblemente no les guste la idea de ir a una escuela de verano, los niños realmente se ven beneficiados por los programas de este tipo de escuelas.
Las semanas extra de repaso en el verano, pueden ayudar al niño con TDA a reafirmar lecciones aprendidas en los años previos y facilitarles el salto al próximo año escolar.
Los programas de la escuela de verano tienden a tener clases más pequeñas y actitudes más relajadas- la combinación ideal para el salón de clases del niño con TDA. La instrucción más individualizada y los métodos flexibles de enseñanza son otros de los beneficios para el aprendizaje de los niños.

Manteniendo el enfoque educacional
Los niños que tienen problemas en la escuela buscan poner fin a su inconfortable tarea de aprender. Aunque los niños estarán fuera de la escuela durante tres meses, ellos no deben quedarse sin repasar las lecciones.
Los estudios muestran que muchos estudiantes pierden habilidades de lectura durante el verano. Sin embargo, los niños que leen durante los meses de verano obtienen más habilidades. Para ayudar a tu hijo con TDA o TDAH, estimúlalo a la lectura en cada oportunidad.
Muchas bibliotecas públicas ofrecen programas de lectura durante el verano y actividades especiales para niños. Algunas bibliotecas ayudan a los niños con discapacidades de lectura participando en programas de lectura de verano con libros grabados para niños o llevando a algún papá a leerle cuentos a los niños. Participar en un programa de lectura de biblioteca nos puede ayudar a todos.
Los niños con TDA y TDAH pueden olvidar rápidamente las lecciones aprendidas durante el año escolar. Utiliza los siguientes tips para ayudar a tu hijo a mantener su nivel educacional:
1. Visita la biblioteca local semanalmente para llevar libros
2. Establece una noche semanal de “No TV” para todos en la casa, para dedicarlo a la lectura en familia.
3. Sé un ejemplo para tu hijo leyendo con él o cuando tu hijo lee sus propios libros.
4. Deja que tu hijo escoja sus propios libros. Está bien si ellos escogen libros para niños más pequeños. El verano es tiempo de lectura relajada. Lo que quieres es que tu hijo disfrute.
5. Lean fuera de casa, en la playa, o en el parque.
6. Utiliza el software diseñado para el enriquecimiento de lectura
7. Lleva un diario de verano, escribe cartas o manda e-mails a los amigos o parientes que viven lejos para mantener las habilidades de escritura frescas.
8. Incorpora las matemáticas a las actividades diarias. Practica con fracciones mientras cocinas, estima distancias para los viajes familiares. En las tiendas, haz que tu hijo vaya haciendo las cuentas mentalmente.
9. Armen rompecabezas o construyan modelos a escala para desarrollar las habilidades espaciales.

Actividades del verano
El tiempo de diversión sin estructura es lo fundamental del verano. Combina alguna de estas ideas con las actividades estructuradas y así mantendrás alejado el aburrimiento.
1. Cada pueblo tiene una historia. Aprende la historia del tuyo
2. Busca y visita algún parque nacional cerca de tu localidad.
3. Recolecta luciérnagas en las noches y otros insectos en el día. Enseña a los niños a respetar la naturaleza bajo el criterio de regresarlos de nuevo a donde los encontraron.
4. Arma una tienda de campaña en tu patio trasero para tener una experiencia de campamento cerca de casa.
5. Realiza una caminata en el bosque, en un parque local, o en el vecindario.
6. Deja que tu hijo planee la comida. Para ese plan, hagan una lista de los ingredientes necesarios, seleccionen en la tienda lo anotado y ayúdalo a preparar la comida.
7. Ayuda a tu hijo a hacer un plan de un viaje al campo. Dale una cantidad de dinero y de tiempo y ve qué se le ocurre hacer con eso.
8. Realiza una lista de tareas diarias para impulsar la responsabilidad. Esto no recae sobre la categoría de “diversión de verano” para tu hijo, pero es una lección valiosa que el niño debe aprender. Haz una gráfica de actividades diarias: tender la cama, darle de comer al perro, lavar los platos...- y agrega la hora en que se espera que cumpla con sus tareas.
9. Haz un álbum de recortes del verano, que documente todo lo que van haciendo. Incluye souvenirs, boletos de camión, o de entrada a espectáculos, fotografías, etc.
10. Busca actividades culturales en tu comunidad. Las bibliotecas locales probablemente tengan un programa de lectura y algunas otras actividades culturales durante los meses del verano. Los museos locales con frecuencia también realizan eventos para los niños en el verano.
11. Compra alguna membresía de algún club como el de YMCA u otro centro de atletismo en tu localidad.
12. Usa los recursos de la comunidad. En muchas ciudades se organizan conciertos al aire libre, festivales, actividades y clases en parques y jardines.
13. Algunas bibliotecas ofrecen programas de música y arte, o pintura. Investiga en los centros culturales de tu comunidad.
14. Invierte en artículos de arte: Compra crayolas, marcadores, pinturas, pegamento, papel de construcción. Invita a tu hijo a que eche a volar la imaginación utilizando esos materiales.
15. Cocina galletas, brownies o alguna otra receta fácil. Las recetas de “barras de energía” son saludables y fáciles de elaborar. Cocinar y hornear requiere habilidades organizacionales y la habilidad de leer y seguir instrucciones. A muchos niños les encanta hacer esto porque reciben una rica recompensa al final.
16. Organiza un curso de golfito, de béisbol o de básquetbol en tu patio.
17. Elabora un álbum de fotos. Compra cámaras desechables y deja que tu hijo documente fotográficamente sus vacaciones. Compra algunos libros de fotografía para niños en la librería.
18. Haz un jardín, planta flores y otras hierbas ornamentales. Aprovecha para combinarlo con aprendizaje de ciencia para hacer la experiencia más rica.
19. Planea viajes de campo con un tema educacional. No importa donde vivas, debe haber algún lugar notable a no más de una hora de distancia. Averigua a dónde puedes ir y lleva a la familia.


Recuperado el día 6 junio 2006 de la página electrónica http://www.deficitdeatencion.org/haciendo.doc

Saturday, June 02, 2007

Los transtornos de la salud mental infantil

Es normal que los niños y adolescentes desarrollen ciertos miedos y experimenten cierta anticipación temerosa de los problemas (ansiedad) durante el curso de su desarrollo. Con el tiempo, los miedos normales desaparecen cuando los niños aprenden más acerca de qué esperar del entorno y de las relaciones con los demás. Cuando sus miedos no se disipan y comienzan a interferir con la vida y las actividades diarias del niño o del adolescente, puede ser signo de un trastorno de la ansiedad, y los padres deben consultar con un médico de inmediato.
Los desórdenes de la ansiedad son los problemas de salud mentales más comunes que ocurren en niños y adolescentes. Tanto como 13 por ciento de niños entre las edades de 9 y 17 años tiene un desorden de la ansiedad.
Existen muchos trastornos de ansiedad diferentes que afectan a los niños y los adolescentes y que requieren atención médica a cargo de un médico u otro profesional de la salud. Algunos son:
El Trastorno de Ansiedad de Separación
El Trastorno de Ansiedad Generalizado
El Trastorno Obsesivo Compulsivo
Las Fobias
El Trastorno de Estrés Postraumático
Es fundamental para los padres y la familia en general reconocer el momento preciso para solicitar tratamiento. Muchas veces, los padres son los primeros en sospechar que su hijo pequeño o adolescente tiene sentimientos, comportamientos o condiciones ambientales que lo llevan a actuar de manera perturbadora, rebelde o triste. Esto puede incluir, entre otros, problemas en las relaciones con los amigos o miembros de la familia, en la escuela, con el sueño, la alimentación, el abuso de drogas, la expresión de emociones, el desarrollo, lidiar con cuestiones cotidianas, prestar atención y la receptividad. También es importante reconocer que personas de diferentes edades presentan síntomas y comportamientos diferentes. Familiarizarse con los comportamientos de mala adaptación de los niños pequeños y los adolescentes a menudo puede contribuir a identificar este tipo de problemas temprano, justo en el momento en que el tratamiento resulta más efectivo. Es fundamental que los familiares que sospechan la existencia de problemas en una o más de estas áreas busquen tratamiento lo antes posible. Existen tratamientos para los trastornos de la salud mental.
A continuación se enumeran los síntomas más comunes de un posible problema emocional, del comportamiento o del desarrollo en un niño pequeño, que requiere una evaluación psiquiátrica. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
· Reducción significativa en el rendimiento escolar o bajas calificaciones (a pesar de que el niño estudia y se esfuerza)
· Abandono de ciertas actividades, amigos o familiares
· Alteraciones del sueño (por ejemplo, terrores nocturnos, pesadillas, insomnio e hipersomnio)
· Hiperactividad
· Agresiones continuas o frecuentes o reacciones violentas (durante períodos de más de seis meses)
· Rebelión continua o frecuente; actitud de oposición a la autoridad y las instrucciones (durante períodos de más de seis meses)
· Negarse a asistir a clases de forma regular o frecuente
· Negarse a participar en actividades escolares, familiares, o ambas
· Preocupación y ansiedad excesivas, o ambas
· Rabietas o demostraciones de enojo excesivas y habituales (sin explicación alguna)
· Pensamientos y comentarios suicidas
Los síntomas de un potencial problema emocional, del comportamiento o del desarrollo pueden parecerse a los de otros trastornos. Siempre consulte al médico de su hijo para el diagnóstico.
A continuación se enumeran los síntomas más comunes de un posible problema emocional, del comportamiento o del desarrollo en un niño de más edad o un adolescente, que requiere una evaluación psiquiátrica. Sin embargo, cada adolescente puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
· Reducción significativa en el rendimiento escolar o bajas calificaciones (a pesar de que el adolescente estudia y se esfuerza)
· Abandono de ciertas actividades, amigos o familiares
· Abuso de sustancias (alcohol y drogas)
· Alteraciones del sueño (por ejemplo, terrores nocturnos, pesadillas, insomnio e hipersomnio)
· Depresión (estado de ánimo deprimido, actitud negativa, cambios de humor)
· Cambios en el apetito (por ejemplo, negarse a comer, comer en exceso, rituales de alimentación, atracones compulsivos, purgaciones)
· Agresiones continuas o frecuentes o reacciones violentas (durante períodos de más de seis meses)
· Rebelión continua o frecuente; actitud de oposición a la autoridad y las instrucciones (durante períodos de más de seis meses)
· Ira continua o frecuente (durante períodos de más de seis meses)
· No asistir a clases
· Negarse a participar en actividades escolares, familiares o deportivas
· Preocupación y ansiedad excesivas, o ambas
· Hacerse daño a sí mismos
· Amenazarse a sí mismos o a los demás
· Pensamientos de muerte
· Pensamientos y comentarios suicidas
· Escaparse del hogar o amenazar con escaparse
· Comportamientos destructivos (por ejemplo, vandalismo, delitos criminales, etc.)
· Reacciones sexuales explícitas
· Mentiras, trampas, o ambas
· Muchos problemas físicos
Los síntomas de un potencial problema emocional, del comportamiento o del desarrollo pueden parecerse a los de otros trastornos. Siempre consulte al médico de su hijo adolescente para el diagnóstico.
Los trastornos de la salud mental son de gran complejidad y requieren la atención de un equipo de tratamiento multidisciplinario. Los miembros del equipo pueden incluir, entre otros, a los siguientes:
· Psiquiatra de niños y adolescentesMédico titulado (su nombre lleva las iniciales en inglés MD o DO) que se especializa en la evaluación, el diagnóstico y el tratamiento de los trastornos mentales en niños y adolescentes. Su capacitación médica y psiquiátrica con niños y adolescentes los prepara para tratar a niños y adolescentes en forma individual, como integrantes de una familia o en grupo. Los psiquiatras de niños y adolescentes pueden recetar medicamentos, si es necesario.
· PsiquiatraMédico titulado (su nombre lleva las iniciales en inglés MD o DO) que se especializa en la evaluación, el diagnóstico y el tratamiento de los trastornos mentales. Su capacitación médica y psiquiátrica los prepara para tratar a niños y adultos en forma individual, como integrantes de una familia o en grupo. Los psiquiatras pueden recetar medicamentos, si es necesario.
· PsicólogoProfesional de la salud mental acreditado (en medicina o psicología) que se especializa en la evaluación, el diagnóstico y el tratamiento de los trastornos mentales. Su capacitación los prepara para tratar a niños y adultos en forma individual, como integrantes de una familia o en grupo. Los psicólogos también llevan a cabo evaluaciones cognitivas, académicas y de la personalidad.
· Trabajador social (B.A., B.S.W., M.S., M.S.W) y trabajador social clínico acreditado (LCSW)Un trabajador social (preparado con estudios universitarios o de maestría) a menudo trabaja junto con la familia del niño para alcanzar los objetivos del tratamiento establecidos por el médico de su hijo, que pueden ser a largo o corto plazo. Los trabajadores sociales pueden utilizar distintos tipos de psicoterapia con el niño y la familia, según resulte necesario.
· Enfermero psiquiátricoEnfermero clínico con maestría en enfermería especializada en salud mental psiquiátrica. El enfermero psiquiátrico está capacitado educativa y clínicamente en psicopatología, terapia individual, de grupo y familiar, y en intervención en casos de crisis.


Información de Dr.Tango
Tomado de http://www.terra.com/salud/