Sunday, September 26, 2010

Inteligencias Múltiples, los juegos y los preescolares


Las inteligencias múltiples en los preescolares
Por: Norman Joel de Jesús de Jesús (2010)

Lapalma (2002), define la inteligencia como la capacidad para resolver problemas cotidianos, generar nuevos problemas, crear productos o para ofrecer servicios dentro del propio ámbito cultural. Por su parte, la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner, establece que la inteligencia no es algo innato y fijo que domina todas las destrezas y habilidades en la resolución de problemas que posee el ser humano. Gardner ha establecido que la inteligencia está localizada en diferentes partes del cerebro, interconectadas entre sí y que pueden trabajar de manera individual, teniendo la habilidad de desarrollarse ampliamente si encuentran un ambiente adecuado que ofrezca las condiciones necesarias para ello. Identificó primeramente ocho inteligencias, a las cuales clasificó como lingüística-verbal, lógica-matemática, física-kinestésica, musical, espacial, interpersonal, intrapersonal y naturalista.

Los educadores y familiares, según Gardner, deben tener una participación activa en la planificación de actividades que estimulen y alienten a sus niños / estudiantes en el desarrollo de sus capacidades. El desarrollo de estrategias didácticas que toman en cuenta las diferentes posibilidades de adquisición del conocimiento que son necesarias en su vida diaria. Motivándolos para que puedan lograr las metas que se han propuesto alcanzar como individuos (Hernández, 2004).

Estas teorías sustentan la importancia del involucramiento del adulto como uno fundamental en el proceso de enseñanza y aprendizaje. El adulto tiene una participación activa en el desarrollo del conocimiento apoyando la misma en la creación de experiencias que lleven al niño preescolar a formar un pensamiento más lógico y simbólico. Se toma en consideración las necesidades básicas de la edad y el ambiente que rodea al estudiante.

La participación de los padres y educadores en los procesos educativos es un aspecto importante en el desarrollo integral de los niños preescolares. Son estos quienes determinaran la manera que quieren que sus niños sean educados y los responsables de los resultados del proceso educativo. Por tal razón es necesario que se estudie la manera de involucrarlos en las experiencias educativas de sus niños con el propósito de desarrollarlos óptimamente para que se puedan desenvolver en una sociedad competitiva.

El uso de estrategias de enseñanza es uno de los factores que más estudian los profesionales de la educación. Una de estas estrategias es la de las inteligencias múltiples. Gardner (1983) definió la inteligencia como el potencial biopsicológico para procesar información que activa el ambiente cultural y ayuda a la solución de problemas que crean productos de valor cultural. Gardner las categorizó en ocho estilos de inteligencia: lingüística-verbal, lógica-matemática, física-kinestésica, musical, espacial, interpersonal, intrapersonal y naturalista.

Las inteligencias múltiples son definidas por Gardner de la siguiente manera: la inteligencia lingüística es el desarrollo del lenguaje de una manera clara y precisa tanto de forma oral como escrita. La inteligencia lógico-matemática desarrolla la forma de pensar y razonar en forma conceptual y abstracta. La inteligencia musical desarrolla la facultad para entender y crear patrones musicales. La inteligencia interpersonal desarrolla la capacidad para discernir y responder a los estados de ánimo de otras personas. La inteligencia intrapersonal desarrolla la habilidad para discernir las emociones íntimas. La inteligencia espacial desarrolla la habilidad para percibir y transformar el mundo visual y espacial. La inteligencia corporal- kinestésica desarrolla la capacidad de controlar los movimientos del propio cuerpo y manejar objetos con destrezas. Por último, la naturalista. La inteligencia naturalista es esa habilidad de distinguir, clasificar y explotar la naturaleza (Brites & Almoño, 2003).

El propósito de conocer estas categorías de inteligencia es proveer una variedad de actividades en que se incluyan las mismas. De esta manera el niño podrá hacer pertinente el aprendizaje al tener un ambiente que active su participación y su inteligencia natural. De igual manera esto ayuda a que los maestros y padres sean menos restrictivos, se incremente el control y la iniciativa del estudiante, las experiencias de aprendizaje se hagan más auténticas y el aprendizaje más relevantes ya que muchos maestros y padres se limitan a una sola estrategia de enseñanza que, por lo general, solo cubre una de las distintas inteligencias. Afectando así el aprendizaje de las destrezas necesarias para la materia estudiada.

Maldonado (et al, 2005) expresa que se debe dar énfasis en el desarrollo de los talentos donde el estudiante sea capaz de construir su propio conocimiento. El desarrollo de las habilidades a través de experiencias enriquecedoras es el fundamento de una educación con un enfoque constructivista. Esto ayuda a que el desarrollo cognoscitivo sea cada vez más óptimo. También recomienda que la educación deba ser integral y centrada en el estudiante. Las prácticas curriculares deben estar dirigidas a la creación de actividades espontáneas que desarrollen los talentos y habilidades personales. Ésta es la manera más eficaz de que el cerebro entienda y haga pertinente lo que se aprende. Una buena preparación en referencia a las distintas inteligencias y el uso adecuado de las técnicas de enseñanza harán de la misma una útil. La meta que debe seguir el educador es crear consciencia de esto y aplicarlo, en la mejor medida posible, en los ambientes de aprendizaje. Todo por el bienestar de los niños, sin importar el nivel de desarrollo cognoscitivo en el que se encuentre.

Logros obtenibles mediante el uso de estrategias educativas con las Inteligencias Múltiples (Lapalma, 2002):

• Minimización de los problemas de conducta
• Incremento de la autoestima en los niños
• Desarrollo de las habilidades de cooperación y liderazgo
• Enorme aumento del interés y de la dedicación al aprendizaje
• Incremento de hasta un cuarenta por ciento en el conocimiento
• Presencia permanente del humor.

Las Inteligencias Múltiples pueden ser evaluadas de maneras diversas. Esta es una prerrogativa de los padres / educadores para logar alcanzar las metas propuestas. En el campo de la evaluación, se van convirtiendo usuales los términos (Marcha, 2004):

• autoevaluación (cada vez que evaluamos nuestros actos)
• coevaluación (entre los miembros del grupo)
• heteroevaluación ( por parte del docente, en la mayor parte de los casos)
• assessment (como una acumulación de datos previos, para llegar a una evaluación que tenga validez)
• monitoreo (seguimiento de un proceso, en un centro de estudios)

El juego como parte del proceso de educación física en el niño preescolar

Una de las tareas más sencillas para que los padres se involucren en la educación es establecer rutinas en las que se utilice el juego lúdico como herramienta de enseñanza. Algunos expertos, como Spencer (1873), definen el juego como acciones superfluas que se realizan instintivamente en ausencia de acciones reales. Es una actividad de gratificación inmediata derivada de las acciones sin contar los beneficios posteriores.

Es importante que las actividades sean planificadas siguiendo las teorías del juego. Para hacer así, de la actividad del juego, una dirigida a obtener beneficios y placer, desarrollando las potencialidades de los niños y obteniendo todos los beneficios de las actividades lúdicas en el salón de clases y en el hogar.

Según Groos (1896), en su teoría práctica de la anticipación funcional, el juego es un fenómeno para desarrollar el pensamiento y la habilidad. Es la base para el desarrollo de las funciones y capacidades preparatorias necesarias para la maduración. Visto el juego desde la perspectiva de Groos es importante planificar actividades que desarrollen un mundo real a escala que ayude al niño a desarrollar las experiencias de la vida cotidiana y los ayude a prepararse para el futuro. Como ejemplo se pueden crear espacios en el que los niños jueguen a ser adultos y recreen la vida misma del hogar o del trabajo. Permitiendo así, el juego dramático y los roles en sociedad.
Freud (1933), ve al juego como la elaboración y superación de experiencias traumáticas. Es una forma de descargar tensiones y expresar sentimientos que produzcan sensaciones caracterizadas por un intenso tono afectivo y de placer creando dominio sobre las experiencias traumáticas y los deseos insatisfechos. Establece que el juego lúdico es un fabuloso medio de socialización, elaboración de conflictos, elaboración de lo desagradable, desarrollo de la moral y de transición hacia etapas posteriores a la niñez.

Para Piaget (1964), los niños se desarrollan cognoscitivamente mediante el juego. Por lo que el juego da la oportunidad de planificar y consolidar destrezas previamente aprendidas y estimula el desarrollo global de la inteligencia infantil. Afirma que “los juegos tienden a construir una amplia red de dispositivos que permiten al niño la asimilación de toda la realidad, incorporándola para revivirla, dominarla o compensarla”. Dentro de su teoría de desarrollo infantil los juegos lúdicos reflejan las estructuras intelectuales propias de cada etapa que esta caracterizada por un tipo de juego en particular.

La teoría de recreación de Lazarus (1966) dice que el juego tiene un efecto recuperatorio que sirve para descansar de las tareas serías. Es por ello que en la planificación diaria es importante que exista un tiempo determinado para actividades lúdicas que permitan al niño desviar su mente de las actividades serias y los ayuden a descansar, para luego volver a las mismas con mayor energía y mente más alerta. Esta teoría contrasta con las teorías que dicen que el juego es un exceso de energía que no tiene aplicación y que es nociva al niño, pues lo aparta de su deber. Pero, una buena planificación de las actividades hacen de estas teorías unas dudosas, ya que lo dicho por Lazarus aparenta tener mayor aceptación.

Wallon (1974), dice que el juego es de múltiple significación y fomenta la habilidad para entender los roles. La actividad lúdica cumple tres funciones básicas en el desarrollo de los individuos: la función sensoriomotriz en actividades que implican precisión y habilidad; la función de articulación en la que se implica fundamentalmente la memoria, y la función de sociabilidad en la formación de grupos y distribución de funciones. Esta visión es muy parecida a la de Groos, por lo tanto, es importante planificar actividades dirigidas a la recreación de la sociedad y los roles que se desempeñan en las mismas.

Dentro de esta misma línea de pensamiento se encuentran Vygotsky (1989) y Bruner (1989). Para Vigotsky, el juego es un mediador que permite no sólo los estímulos sino el espacio de encuentro con sus aprendizajes anteriores y con su posibilidad humana comunicativa para definir el estímulo y determinar autónomamente su propio concepto. Para Bruner, es a través del juego que se aprenden las habilidades sociales necesarias para la comunicación aun antes de que exista lenguaje. Ambos teóricos explican que el niño crea flexibilidad de pensamiento y comportamientos al cambiar el significado de los objetos y desarrollar lo abstracto dándole una función distinta a la que realmente tiene el objeto. Lo anterior provee que en la planificación se deben incluir materiales diversos que ayuden a desarrollar estas capacidades del pensamiento y no coartar este proceso regañando al niño.

Hall (1994), sencillamente ve al juego como un reflejo del curso de la evolución desde la prehistoria hasta el presente. Intenta aplicar al juego la ley fundamental de la biogénesis, según esta ley “en los juegos de los niños vuelven a revivir las formas primitivas del ser humano”; de esta forma, el hombre tiene la posibilidad de “poner en movimiento las aspiraciones originarias adquiridas por herencia pero no adaptadas ya a la cultura del presente y con esto de hacerlas reaccionar de una forma inocua e inofensiva”. De esta forma el juego es valorado solamente por la importancia que juega en la vida activa, pero no según su propio sentido, por el sentido que lleva en sí mismo.

El juego, según las teorías, tiene sus ventajas y desventajas. Las ventajas se pueden explotar para alcanzar buenos resultados con el niño. Las desventajas se pueden superar para hacer de la actividad una ventajosa. Pero, todo dependerá de la buena planificación del maestro en colaboración con los padres.

El juego lúdico ayuda en el desarrollo integral del niño de una manera activa. Por lo tanto, al momento de planificar una actividad lúdica es importante determinar cuales áreas del desarrollo se estarán impactando y sus consecuencias. El juego es la herramienta de trabajo más sencilla y efectiva que puede tener los padres al momento de desarrollar las destrezas, ya que lo estaría haciendo de una forma divertida para el niño.

Existe una variedad de beneficios para el desarrollo de destrezas que se consiguen mediante el juego. Aunque el niño de por sí juega por el sentido de disfrute, existen razones específicas para el juego. Entre ellas, están que los niños aprenden a adaptarse al mundo y a su entorno, ayudándolos a madurar. Los niños aprenden a parear experiencias nuevas con otras totalmente desconocidas. Ayuda a los niños a sentirse competentes y a tener control de su ambiente. Además, los niños aprenden el fenómeno de la causa y efecto lo que ayuda a mantener la motivación intrínseca que los prepara para la vida adulta.

Las razones para el involucramiento de los padres / educadores en la práctica del juego por parte de los niños son variadas. Los mismos deben observar, disfrutar del juego participando del mismo y luego volver a observar para ver el comportamiento de los niños. Deben tener una actitud de empatía con el niño y aceptación incondicional y crear un clima permisivo dentro de la confianza y el respeto. Los padres / educadores no deben ser directivo durante el juego y deben ofrecer un marco limitado de juego donde los niños puedan reflejar sus sentimientos.

La necesidad de esta participación se basa en tener un sentido de aprobación, acercamiento y poder eliminar las distracciones del objetivo del juego. Cuando los padres y educadores se involucran en el juego pueden crear mayor elaboración y fomentar el desarrollo cognoscitivo y social. Los requisitos para esta intervención son el hacerlo de manera organizada y la observación. De esta manera se ayudará a introducir en el juego a nuevos niños o materiales, ayudar a la participación y desviar la repetición para que los niños no se cansen.

Los padres / educadores pueden tomar un rol participativo del juego como jugador paralelo, co-jugador, tutor de juego o portavoz de la realidad. Esta participación puede ser libre, dirigido o presenciado. Son los padres quienes determinarán de qué manera se involucrará en el juego de los niños.

En resumen, el juego es una actividad que debe ser planificada de forma integral para cubrir cada uno de sus aspectos de manera correcta. Una buena planificación redundará en beneficios para el niño, los padres y la utilización del tiempo y el espacio. Un diseño de juego ideal es aquel donde se toman en cuenta las potencialidades del mismo (Lázaro, 1995; Campo, 2000; De Jesús, 2005).

El involucramiento de los padres y educadores, en esta tarea o en cualquier otra, es de vital importancia en del desarrollo de las destrezas básicas necesarias para la transición a la escuela. La educación primaria es la etapa educativa en la cual los niños demostraran su capacidad de desenvolvimiento ante los retos que enfrentaran en la sociedad en la participan como individuos. Lo que demuestra que se hace imprescindible que los padres / educadores tengan una mayor participación en el desarrollo de las inteligencias múltiples y en los procesos educativos de sus hijos para hacerlos competentes en sociedad.

¿Cómo medir la capacidad de las Inteligencias Múltiples en los niños escolares durante el proceso de juego o educación física?

 lingüística-verbal: observe cómo el niño relaciona el lenguaje con sus ejecutorias. Pregúntese sí sigue instrucciones sencillas, si conoce los términos introducidos.

 lógica-matemática: observe sí el niño puede contar sus pasos en los ejercicios que se le ofrecen. Cómo coordina la cantidad con la productividad.

 física-kinestésica: Observe el movimiento motor grueso y motor fino. Cómo se mueve con relación a su propio cuerpo.

 musical: Observe sí sigue el ritmo de la música o conteo de pasos.

 Espacial: Observe como usa el espacio. Verifique si conoce lo que es izquierda, derecha, arriba, abajo, entre otros conceptos de ejercicios.

 Interpersonal: Observe cómo el niño acepta a sus compañeros. Verifique sí está cómodo con sus ejecutorias durante el proceso respecto a los comentarios de los demás. Observe el trabajo en equipo.

 Intrapersonal: Observe cómo el niño acepta su cuerpo. Verifique sí está cómodo con sus ejecutorias durante el proceso.

 naturalista: Observe cómo el niño relaciona su ambiente con sus ejecutorias (ejemplo: es cónsono con la realidad del lugar en el que vive, usa pelotas para jugar en la cancha, usa brazadas para nadar, entre otras).

Conclusión

Las inteligencias múltiples son un aspecto importante en la vida del ser humano. Es por ello que se hace imprescindible su desarrollo desde la edad preescolar. El hacer uso de medios adecuado garantiza una buena vida productiva en el futuro.



Referencias / Literatura relacionada
________. (2006). Friedrich Froebel: time line. Recuperado el día 7 noviembre
2006 de la página electrónica http://www.froebelwebblog.org
________. (1992). Las hermosas enseñanzas de la Biblia. [Traducción de
Peverini, H.]. Asociación Publicadora Americana: Coral Gables, USA.
Amerson, R. (2006, julio / agosto). Energizing the nursing lecture: Application of
the Theory of Multiple Intelligence Learning. Nursing Education Perspective, 27(4), 194-196.
Armstrong. (1998). Fundamentos filosóficos de la educación. Pontificia
Universidad Católica de Puerto Rico: Ponce, Puerto Rico.
Baiamonte, B. (1995). Spanish speaking parents perceptions on their role in
school activities: an experimental study. DAI-A 56/08. Dissertations Abstracts International AAC 9539900.
Banks, R. (2001). The early childhood education curriculum debate: direct
instruction vs. child-initiated learning. Clearinghouse on Elementary and Early Childhood Education: Champaign, IL.
Bricker, D. & Squires, J. (1999). Edades y etapas: un cuestionario completado
por los padres para evaluar a los niños. Paul H. Brookes Publishing: Washington DC.
Brites, G. & Almoño, L. (2003). Inteligencias múltiples. Editorial Bomun:
Argentina.
Brotto, M. (1970). Breve historia de la educación. Editorial Victor Lerú: Buenos
Aires, Argentina.
Brunson, C. (s. f.). Fundamentos para asociados en desarrollo infantile quienes
trabajan con niños pequeños. Concilio para el Reconocimiento Profesional de la Educación Infantil [Programa CDA]: Washington, DC.
Campo, G. (2000). El juego en la educación física básica. Editorial Kinesis:
Armenia, Colombia.
Chavez, M. [et al.]. (2001). Manual de estilo de publicaciones de la American
Psychological Association. [ Segunda edición en español]. Manual Moderno: México.
Countryman, G. (1994). A quality study of parent involvement in at-risk
preschool program. DAI-A 55/08. Dissertations Abstracts AAC 9433615.
Cuellar, H. (1992). Froebel: la educación del hombre. [Según Ponce, E.].
Trillas: México.
De Jesús, N. (1985). Impacto del aprovechamiento en el manejo de niños con
los padres que han obtenido el currículo de “arte de ser padres” que provee el Programa Head Start en el residencial Covadonga que sirve el Proyecto Arzobispado de San Juan. [Tesis inédita de Maestría]. Universidad de Phoenix.
De Jesús, N. (2005). La incorporación del juego en la sala de clases. [Trabajo
no publicado]. Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico: Ponce, Puerto Rico.
De Jesús, N. (2005). Manual de orientación para la intervención temprana.
Publicaciones Puertorriqueñas Editores: San Juan, Puerto Rico.
Dell’Ordine, J. (2000). La entrevista docente. Fundación Ecomundo: Buenos
Aires, Argentina.
Dobson, J. (1996). Criemos niños seguros de sí mismos. Editorial Betania:
Nashville, USA.
Dombro, Colker & Trister. (2000). El currículo creativo. Teaching Strategies:
Washington, D.C.
Fallen & Umansky. (1985). Young children with special needs. Merrill
Publishing, Co.: Ohio, USA.
Famose, J. (s. f.). Aprendizaje motor y dificultades de la tarea. [Traducción de
Torras, M.]. Editorial Paidotribo, S.A.: España.
Fernández, I. (2000). Influencia de los estilos de paternidad en el desarrollo
cognoscitivo y socio-emocional de los preescolares. Universidad Autónoma de Yucatán: México.
Ferrandiz, Prieto, Bermejo & Ferrando. (2006, enero / abril). Fundamentos
psicopedagógicos de las inteligencias múltiples. Revista española de pedagogía. 114(233). 5-19.
Feuerstein, R. (1979). The dynamic assessment of retarded performers: the
learning potential assessment device, theory, instruments and techniques. University Park Press: Baltimore, USA.
Giordan, A. & DeVecchi, G. (1999). Los orígenes del saber. Editorial Diada
S.L.: Sevilla, España.
González, M. (2001). Historia de la educación. Universidad Abierta de San Luis
Potosí: México.
Hernández, E. (2004, febrero). Las inteligencias múltiples. Revista
Compumedicina. 5(103).
Hernández, Fernández-Collado & Baptista. (2006). Metodología de la
investigación. McGrawHill: México.
Horsch, K. (2006, febrero / marzo). La hora de la computadora. Revista Ser
Padres. P. 58
Jalil Gibrán, G. (2001). El profeta. Biblioteca Edaf: Madrid, España.
Jorge, E. (1999, 4 -10 agosto). Maestro más padres igual a éxito estudiantil. La
opinión del sur [Periódico regional]: Puerto Rico. 112(3). 10
Juan Pablo II. (2000). Catecismo de la Iglésica Católica. Editorial San Pablo:
Roma.
Lapalma, F. (2002). ¿Qué es eso que llamamos inteligencia? La teoría de las
inteligencias múltiples y la educación. Lapalma Consulting: Buenos aires, Argentina
Lázaro, A. (1995). Radiografía del juego en el marco escolar. Revista de
Estudios y Experiencias en Psicomotrocidad. 51(3). 7-22
Lillie & Harbin. (Ed.). Hoja de cotejo o perfil de desarrollo de Carolina del Norte.
Kaplan: North Carolina, USA.
López, N. (2005). La familia: un enfoque interdisciplinario. Publicaciones
Puertorriqueñas Editores: San Juan, Puerto Rico.
Lugo, M. (1996). La participación de los padres en el tiempo de estudio de sus
hijos y su relación con el aprovechamiento académico. [Tesis inédita de Maestría]. Universidad de Phoenix.
Macha, R. (2004). Las inteligencias múltiples. SENCICO/CESCA: Lima, Perú
Maldonado, F. (2005). La participación de los padres en las experiencias
educativas de sus hijos. Publicaciones Puertorriqueñas Editores: San Juan, Puerto Rico.
Maldonado, Montes, Castillo & Vázquez. (2000). Fundamento de la educación
en la niñez temprana. Publicaciones Puertorriqueñas Editores: San Juan, Puerto Rico.
Martínez, G. (1999). El juego y el desarrollo infantil. Ediciones Octaedro, S.L.:
Barcelona, España.
Matos, G. (1981). Las actitudes de los padres y el aprovechamiento académico
de sus hijos. [Tesis inédita de Maestría]. Universidad de Phoenix.
Meeks, L. & Heit, P. (1993). Tu salud: un enfoque integral. Merrill Publishing:
USA.
Mlyniec, V. (2006, febrero / marzo). La caligrafía es esencial. Revista Ser
Padres. P. 60
Nodarse, J. (1977). Elementos de la sociología. Minerva Books, LTD.: New
York, USA.
Papalia, Wendkos & Duskin. (2004). Desarrollo Humano. McGraw-Hill: Mexico.
Pérez, S. (2005). Domesticando tu dinosaurio. Editorial Aguilar/Ediciones
Santillana Inc.: Guaynabo, Puerto Rico.
Piaget, J. (1975). Psicología y epistemología. Editorial Ariel: España.
Pilonieta, G. (2005). La teoría de la modificabilidad estructural cognitiva y su
influencia en el desarrollo de las pedagogías de la esperanza. Equipo CISNE: Colombia.
Pipher, M. (1997). Reviviendo a Ofelia (o cómo salvar a la niña adolescente).
[Capítulo 4]. Editorial Norma, S.A.: USA.

Ramírez, O. (2007, 5 febrero). Ideal cuido de niños en el trabajo. Periódico
Primera Hora: Puerto Rico. 36-38.
Rios, J. (1972). Familia y centro educativo. Paraninfo: Madrid, España.
Schweinhart, L. (1994). Lasting benefits of preschool programs. Clearinghouse
on Elementary and Early Childhood Education: Champaign, IL.
Sprinthall, Sprinthall & Oja. (1996). Psicología de la educación. McGrawHill:
España.
Tierno, B. & Jiménez, M. (2004). La educación y la enseñanza infantil de 3 a 6
años. Editorial Aguilar/Ediciones Santillana Inc.: Madrid, España.
Torres, J. (2006, 15 diciembre). Obsequia un libro. Periódico El Nuevo Día [Por
Dentro]: Puerto Rico. P. 6
Triste, D. & Colker, L. (2000). El currículo creativo para educación preescolar.
Teaching Strategies, Inc.: Washington, DC.
Vasquez, G. (1995). El mundo necesita padres. Alfalit Internacional, Inc.:
Miami, USA.
Wrigth, B. (1994). Parent involvement: impact in student achievement, parent-
child interactions, student behaviors, and attitudes. The efficacy of the mega skills approach. DAI-A 55/06. Dissertations Abstracts International AAC 9426038.

Foto de:http://www.valeriaulman.com/imagenes/ninosjugando.jpg

No comments: